Agradecemos a Manuel García Villalba la oportunidad de poder participar en la Revista Resurgir que nos acerca al economato Resurgir, referencia para muchas personas que lo están pasando muy mal y para todas aquellas personas que quieren echar una mano de forma voluntaria. Unas y otras tienen en Resurgir un espacio de encuentro y de amistad; pero, sobre todo, para aquellas que habiéndose quedado paradas en 2008, hoy no tienen ningún ingreso. No es la necesidad de una persona o de una familia, es la necesidad de todos y todas las personas que vivimos en esta ciudad de Huelva o en sus barrios.
La necesidad de todos se torna solidaridad porque la hacemos nuestra. ¿Cómo vamos a comer tranquilos viendo y sintiendo a nuestro alrededor tanta necesidad? Hoy, igual que ayer, están a nuestro lado. Lo que pasa es que la crisis las hace visibles. Y nos duele más, siendo mal pensado, porque nos queda la duda de ser los siguientes.
¿Quién no tiene un familiar parado en el seno de su familia o allegados? Aquellas personas que tocamos esta realidad, a través de las ONGs, llegamos a sentir impotencia porque no llegamos a todas ellas. ¿Cómo sobrellevar encontrarte con que hay niños que hacen una sola comida al día? Las ONGs de Huelva, no solo tenemos que reflexionar y manifestarnos, tenemos que actuar para frenar tanta injusticia; tenemos que buscar la colaboración y compartir recursos; tenemos que lograr mayor capacidad financiera y un mayor impacto social.
Actuar de modo coordinado desde la misión de cada entidad, sin pérdida de su autonomía. Sin esta coordinación basada en principios de solidaridad, transparencia, participación de las personas excluidas socialmente y gestión participada, nuestra acción siempre se quedará coja en la lucha por la erradicación de la exclusión social y la pobreza.
Las ONGs, sobre todo pequeñas, sienten en sus carnes la crisis y el cambio de modelo que los recortes nos están trayendo. Son momentos de hacer nuevas propuestas, de acciones conjuntas que nos lleven a encontrar los instrumentos necesarios para lograr un mayor impacto social y, en consecuencia, mayor capacidad financiera para luchar por la erradicación de la exclusión social y la pobreza de manera efectiva y duradera en el tiempo. Tal vez sea un sueño, pero podemos hacerlo realidad.
Carlos González González, Presidente Fundación Valdocco